Origenes del Yoga

2. 1. Orígenes del yoga

Probablemente, el yoga se haya originado antes de nuestra era, en la India, donde persiste como tradición. Los textos sánscritos, donde aparece documentada esta disciplina, carecen de cronología precisa. Se desconoce entonces la fecha exacta en la que los habitantes del subcontinente índico empezaron a realizar esta clase de meditación con posturas físicas.

No obstante, la prueba de valor arqueológico más antigua encontrada data del año 3000 antes de Cristo: Se trata de sellos hechos de piedra, los cuales presentan figuras con posiciones de yoga. Estos habrían pertenecido a las civilizaciones de los valles del Indo y Saraswati.

Por otra parte, se supone que las escrituras hindúes más viejas se hallan entre las más antiguas de la historia de la humanidad, y en ellas se alude al yoga.

La cultura hindú, y más ampliamente, todo el acerbo religioso y filosófico de la india, tiene su origen en los Vedas, textos sacrados que provienen del sánscrito.

Conforma todo un bagaje de sabiduría en el ámbito de conocimiento del hombre a nivel físico, metafísico y espiritual.

La tradición hindú, en su haber, cuenta con una leyenda clave en este sentido. Un pex, Mat-sya, pudo presenciar como el dios Shiva enseñaba a su Shakti Parvati (su esposa) los ejercicios de yoha. El pez, entonces,  intentó emular a Parvati, y al hacer los ejercicios se transformó en hombre.

Este conocimiento védico se preservó de generación en generación a través de la tradición oral, mediante el recitado de su contenido en forma de aforismos. Estos aforismos fueron recolectados por escrito, por vez primera, hace unos cinco mil años aproximadamente.

Las primeras pruebas por escrito se encuentran en lo que serían las escrituras védicas, de los cuatro Vedas, principalmente en el Rig-veda y en el Atharva-veda. Las mismas se remontan al año 2500 antes de Cristo.

Dentro del mundo occidental, lo más conocido de los Vedas son los Upanisads, tratados y poemas filosóficos y místicos que analizan la naturaleza del alma humana. Es en los Upanisads, la última parte de los vedas –año 1500 antes de Cristo- donde se encuentra la base de las enseñanzas yóguicas. Surge la filosofía vedanta sobre la realidad o conciencia absoluta.

Aproximadamente sobre el año quinientos antes de Cristo tienen lugar dos poemas épicos fundamentales: el Ramayana, de Valmiki, y el Mahabharata, de Vyasa, los cuales narran acerca de la encarnaciones divinas. Intercaladas con la narración surgen enseñanzas morales y filosóficas. Una parte importante del Mahabharata es el Bhagavad Gita, el cual consta de dieciocho capítulos, en los que se trata de varios aspectos del yoga.

Por la misma época, Patanjali compiló toda lo conocido sobre el yoga en los llamados Yoga Sutras, de reconocimiento unánime por todas las ramificaciones del yoga.

Los Yoga Sutras son la base del llamado RajaYoga.  Este constituye lo que podría llamarse el yoga clásico, más sistemático y definido.

Con el pasar del tiempo, no han sido pocos los autores que leyeron y analizaron, comentándolos, a los Yoga Sutras, de Patanjali.

En los Yoga Sutras están precisados los ocho pasos progresivos, o ashtanga yoga, en el camino ascendente hasta la realización personal.

El ashtanga yoga, entonces, está conformado por una serie de técnicas básicas y complementarias entre sí que conforman toda la práctica del yogui. Se dividen de la siguiente manera: Los primeros cuatro pasos desarrollan la práctica externa, los segundos cuatro pasos desarrollan la práctica interna, íntima, personal. Detengámonos en ellos:

1. Yama: – Actitudes éticas – no violencia -ahimsa-, veracidad -satya-, honradez -asteya- , moderación -brahmacarya-, posesión justa -aparigraha-.

2. shantosha-, austeridad o disciplina -tapas-, estudio o autoinvestigación -svadhyaya-, desapego o actuación correcta -ishvarapranidhana-,

3. Asana -Posiciones físicas –

4. Pranayama -Control de la respiración

5. Pratyahara -Abstracción sensorial-

6. Dharana -Concentración-

7. Dyana – Meditación –

8. Samadhi – Interiorización profunda-

El yoga contemporáneo tiene su inicio hacia el año 1900 después de Jesucristo.

Muchos  reconocidos maestros del mismo arribaron a occidente generándose así el principio de las diferentes escuelas que se reconocen en la actualidad.

El mundo occidental ignoró la filosofía india hasta hace poco más de un siglo, hasta que algunos filólogos de Europa empezaron a estudiar el idioma sánscrito en el siglo diecinueve.

2. 2. Evolución del yoga

La influencia del primer yoga fue vasta, constante y profunda en el continente asiático. De esta manera, hubo un yoga budista, un yoga hindú, un yoga chino, un yoga tibetano, etc..  A partir de los descubrimientos que han hecho los yoguis, se organizaron los distintos sistemas de yoga tradicionales: Astanga Yoga, Hatha Yoga, Kundalini Yoga, Mantra Yoga, etc.

El que se practica en Occidente, tiene como origen al explicado anteriormente “yoga astanga”, creado por Sriman Krishnamachaya. El hijo y los discípulos de este yogui, trajeron este movimiento a Occidente durante la década del sesenta.

Hubo dos maestros yogui con mucha ascendencia en el yoga occidental: B.K.S. Iyengar y Krishna Pattabhi Jois. El segundo influyó enseñando en la escuela de Mysore, donde se practica una adaptación del Yoga Astanga.

Iyengar, por otro lado, se encargó de perfeccionar un yoga que presta atención al ejercicio físico y a la flexibilidad, el hoy conocido “hatha yoga”, cuya meta final es la relajación total. A través de ejercitarse en ciertas posturas, este yoga intenta reencauzar la energía a través de sus naturales conductos dentro del cuerpo, para que circule libre y equilibradamente.

Este yoga es funcional al cuerpo como método de bienestar y perfeccionamiento general.

En occidente, la pérdida progresiva de salud y bienestar general que agobia al hombre pragmático, estressado por la agitada vida moderna, fue un factor clave para lograr la difusión y acatamiento del hatha yoga.

En los últimos veinte años, múltiples maestros se dedicaron a perfeccionar nuevos métodos en el seno de esta disciplina, aunque no todos legitimados por las escuelas tradicionales.

Algunos, alejándose totalmente de los orígenes y la base filosófica del yoga, se enfocaron solamente en el aspecto físico, como por ejemplo el power yoga.